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04:14h. Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

UN BAÑO EN LAS AGUAS TERMALES DE BATH

#Salud #Viajes

Fuente: Pixabay
Fuente: Pixabay

La ciudad de Bath, situada al suroeste de Inglaterra, es uno de los principales centros turísticos del Reino Unido. Su riqueza natural, arquitectónica, cultural e histórica la convierte en un destino muy atractivo, tanto si lo que buscas es relax como si quieres tener a tu disposición un gran número de cosas que hacer.

Bath es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1987, pero ha resultado ser el centro de atención de diversas civilizaciones desde mucho antes. El principal atractivo de esta ciudad desde antes incluso de que lo fuera son sus aguas termales, únicas en el Reino Unido.

Inglaterra no es un país que se suela relacionar con el Imperio Romano, pero éste no solo tuvo presencia en la Islas, sino que todavía quedan vestigios muy bien conservados de aquel período. Los puntos más destacados del legado romano en Inglaterra son el Muro de Adriano y las Termas Romanas de Bath.

Ya los celtas construyeron el primer santuario en el manantial de aguas termales que hace única a esta ciudad inglesa. Lo dedicaron a Sulis y los romanos, pese a que el equivalente en su mitología es Minerva, mantuvieron el nombre celta. Bautizaron la zona como Aquae Sulis (Las Aguas de Sulis) y construyeron un impresionante complejo que se ha ido transformando con el paso de los años hasta convertirse en el actual Thermae Bath Spa, el único lugar de Inglaterra en el que te podrás bañar en manantiales naturales de agua caliente.

Fuente: WikimediaLa presencia de las aguas termales en Bath hizo que la ciudad se convirtiera en un destino obligado para la aristocracia británica, especialmente durante los siglos XVII, XVIII y principios del XIX. Esto hizo que se construyeran un gran número de edificios monumentales o que se desarrollase una dinámica vida cultural. Durante el siglo XVIII fue fundamental la labor de Richard ‘Beau’ Nash, quien ejerció durante casi 60 años de maestro de ceremonias de la ciudad, un puesto protocolario otorgado por la monarquía. Nash, entre otras cosas, gestionó las actividades de entretenimiento de la ciudad, una labor que sigue teniendo repercusión tres siglos después.

En Bath hay dos universidades de prestigio, museos de todo tipo, como el Fashion Museum dedicado a la moda, un gran número de comercios y locales de restauración, y además es un lugar de referencia para los amantes de la arquitectura.

Además, en la ciudad también se conservan en un excelente estado edificios de diversas épocas, desde su Abadía gótica originaria del siglo VII, donde se coronó al primer rey de Inglaterra, hasta el emblemático edificio de viviendas Royal Crescent del siglo XVIII, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura georgiana.

Fuente: WikimediaLa ciudad de Bath se encuentra situada en el bucólico condado de Somerset, al suroeste de Inglaterra, justo al otro lado de la capital británica. La mejor manera de llegar es viajar a Bristol, una ciudad costera que nada tiene que ver con el encanto histórico de Bath pero que también tiene mucho que ofrecer al visitante. A tan solo unos 20 kilómetros del lujo y el relax de Bath, Bristol es una ciudad industrial que se caracteriza por tener un gran ambiente universitario y contar con visitas muy interesantes como la de su magnífico Museo de la Ciencia.

En Somerset también encontrarás la localidad de Glastonbury, famosa por su veterano festival de música, o la de Cheddar, conocida mundialmente por su queso. Distintos escenarios con muy pocos kilómetros de diferencia y a un tiro de piedra de Gales, otro paraíso británico a descubrir.

Visita Bath y olvídate de todo en sus aguas termales, y/o no pares con todo lo que hay que ver y hacer en esta ciudad y alrededores. Encontrarás toda la información práctica sobre este Patrimonio de la Humanidad en su sitio oficial (en español).